Teresa Navarre. Valencia                                                                31 de marzo de 2003  

 

 

Un miembro del tribunal de la OPE renuncia tras las críticas del Simap

 

Rafael Belenguer Prieto, miembro del tribunal de la oferta de empleo (OPE) especial de Valencia en la categoría de médico de familia, ha abandonado ese nombramiento tras haber superado una recusación presentada por el Sindicato Independiente de Médicos de Atención Primaria (Simap).

 

Juan Benedito, presidente del sindicato, ha señalado que "con su abstención Belenguer reconoce implícitamente los argumentos que Simap dio para su recusación".

Esta central cursó su queja el pasado mes de enero al considerar que entre Belenguer, afiliado a CSI-CSIF y miembro de la Junta Directiva del Colegio de Médicos de Valencia, y varios de los facultativos que aparecían en la lista de admitidos a la OPE en esta categoría profesional existía una relación de amistad.

Simap hacía referencia a 15 miembros de la candidatura de CSI-CSIF en las últimas elecciones sindicales y a tres miembros de la Junta Directiva del colegio.

En su escrito de alegaciones Belenguer señalaba que "la pertenencia a un mismo sindicato y/o la presentación en una misma candidatura en las elecciones a órganos de representación de personal en las Administraciones Públicas 2002 no obliga a amistad manifiesta, sino a defender unos intereses comunes". Respecto al colegio de médicos, afirmaba que su pertenencia a la junta "no constituye tampoco una amistad manifiesta con todos sus miembros" y que acudió a las elecciones por amistad con el presidente actual.

 

Respuesta

 

La Consejería de Sanidad, vistas las alegaciones presentadas, señaló que no se desprendían "causas objetivas que fundamentasen la pretensión del recusante, puesto que ser miembro de una misma candidatura de un sindicato no es indicio o prueba suficiente de la existencia de amistad manifiesta con el resto de los miembros de la candidatura, o amistad íntima, como exige literalmente el artículo 28 de la Ley 30/92, de Régimen Jurídico de la Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común".

Benedicto considera que "efectivamente había motivos por los cuales debía abstenerse. Eso no es un demérito, sino que supone que una persona tiene el suficiente nivel moral para darse cuenta que no puede juzgar cuando hay intereses personales. Rectificar es de sabios".