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EL PLEITO DE LUXEMBURGO: El Final de la Jornada Laboral Ilimitada


I.- Introducción
El “Pleito de Luxemburgo” es la cuestión prejudicial planteada por el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (a partir de ahora Tribunal Autonómico) ante el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas con sede en Luxemburgo (a partir de ahora Tribunal Comunitario), teniendo como parte actora demandante al Sindicato de Médicos de Asistencia Pública (SIMAP) y como parte demandada la Conselleria de Sanitat de la Generalitat Valenciana y en ella se debate la situación laboral de los médicos de los equipos de Atención Primaria (Médicos Generales/Médicos de Familia y Pediatras).
Las cuestiones prejudiciales constituyen la jurisprudencia más importante del Tribunal Comunitario, son los equivalentes europeos a las cuestiones de constitucionalidad que plantean los jueces ante su respectivo Tribunal Constitucional y buscan conseguir una interpretación de validez uniforme de las normas comunitarias.

El SIMAP es un sindicato constituido por médicos que trabajan en la Sanidad Pública y que encuentran en ella su mejor forma de proceder profesionalmente, reivindicando ser tratados correctamente y de forma adecuada con su actuación y responsabilidad profesional.

II. Cronología

El SIMAP planteó ante la Sala de lo Social del Tribunal Autonómico con fecha 17 de junio de 1998 una demanda en materia de conflicto colectivo contra la Conselleria de Sanitat de la Generalitat Valenciana, acerca de la situación laboral de los médicos de los Equipos de Atención Primaria de los Centros de Salud de la Comunidad Valenciana.

El Tribunal Autonómico dictó Auto de fecha 10 de julio de 1998 en el cual se suspendía el procedimiento y se planteaba cuestión prejudicial ante el Tribunal Comunitario, la cual fue admitida con la referencia Asunto C-303/98 AJ SIMAP contra Conselleria de Sanitat. En los antecedentes de hecho del Auto consta de una forma clara la veracidad de la denuncia efectuada por la parte actora sobre el abuso laboral que se está produciendo.

En esencia se denunciaba que “los médicos que prestan sus servicios en los equipos de Atención Primaria son forzados a realizar jornadas de trabajo indefinidas, sin tope ni diario ni semanal ni mensual ni anual, en las que se encadena la jornada ordinaria con el turno de atención continuada, y ésta con la jornada ordinaria del día siguiente, y todo ello repetido con la cadencia deseada por la Conselleria de Sanitat, según necesidades unilateralmente programadas. De hecho, un médico realiza una jornada laboral ininterrumpida de 31 horas, sin descanso nocturno, todas las veces que se le programen a la semana o al mes, incluso con cadencia día sí y día no, procurándose la alimentación por sus propios medios, desplazándose a las visitas domiciliarias, en horario nocturno en el que no existe transporte público, en solitario y sin seguridad alguna, según su buen criterio”.

Esta situación está en clara contradicción con las Directivas Europeas 93/104/CE del Consejo de 23 de noviembre de 1993 relativa a determinados aspectos de la ordenación del tiempo de trabajo (en adelante Directiva) y 89/391/CEE del Consejo de 12 de junio de 1989 relativa a la aplicación de medidas para promover la mejora de la Seguridad y de la Salud de los trabajadores en el trabajo. Por lo tanto se solicitó que cesara este abuso laboral que suponía una transgresión del ritmo circadiano inherente al ser humano.

El SIMAP solicitó la celebración de vista oral, circunstancia que le fue concedida y que aconteció el 28 de septiembre de 1999 en la Grand Salle del Tribunal Comunitario ante el Pleno del mismo con presencia de 15 magistrados y siendo declarada clase práctica para un curso de actualización de normativa comunitaria de la judicatura alemana (por lo que el auditorio se encontraba lleno de un público técnico compuesto por jueces alemanes).

Posteriormente el 16 de diciembre de 1999 el Abogado General Señor Antonio Saggio presentó sus conclusiones al Tribunal Comunitario proponiendo dictara sentencia de acuerdo a ello. En la actualidad es inminente la publicación de la Sentencia.

III. Fondo de la cuestión.

El eje central de las cuestiones planteadas por el Tribunal Autonómico ante el Tribunal Comunitario lo constituye la pregunta de si la actividad de los médicos que forman parte de los equipos de Atención Primaria le es aplicable la Directiva Europea.

Además se pretende dilucidar otras tres cuestiones:

1. Si el tiempo dedicado a la Atención Continuada, ya sea con presencia física en el Centro Sanitario o en régimen de localización, ha de considerarse tiempo de trabajo en el sentido y a los efectos de la Directiva, y en consecuencia si ha de computarse para el cálculo de la duración máxima del trabajo.

2. Si el consentimiento expresado por los interlocutores sociales puede anular la prohibición establecida por la Directiva de que el empresario solicite una prestación laboral superior al tope máximo sin haber obtenido previamente el consentimiento personalizado del trabajador.

3. Si el citado trabajo de los médicos puede ser catalogado como trabajo nocturno y como trabajo a turnos.

Algo aclaratorio es simplemente de responder a la pregunta del cuál es el tope máximo semanal de jornada laboral. La respuesta de acuerdo con el principio de disposición más favorable ha de ser necesariamente la cifra de 40 horas semanales, que es la impuesta por Ley en el Estado Español en el momento actual.

IV. Conclusiones del Abogado General

La figura del Abogado General del Tribunal Comunitario es de una importante singularidad pues es desconocida en la mayoría de jurisdicciones nacionales. Su número es únicamente de ocho. Su función es la presentación pública, con toda independencia e imparcialidad de conclusiones motivadas sobre los asuntos promovidos ante el Tribunal a fin de asistirle en el cumplimiento de su misión. Su gran prestigio hace que sus conclusiones, que son públicas, al igual que la sentencia, constituyen una preciosa fuente de información y actúan como indicador de la dirección que el fallo del Tribunal es muy probable que tome en el futuro.

En el presente pleito ha dicho:

1. Los médicos de Atención Primaria, cuando ejercen su actividad en situaciones normales, están comprendidos dentro del ámbito de aplicación de la Directiva Europea y no cabe aplicar ningún régimen de excepciones.

2. El tiempo durante el cual el médico presta servicios de guardia en un centro de salud ha de considerarse como tiempo de trabajo en el sentido y a los efectos de la Directiva. En el caso del trabajador en régimen de localización únicamente se incluye en el cómputo de tiempo de trabajo el tiempo de ejercicio efectivo de la actividad, no pudiendo considerarse, sin embargo, las restantes horas como tiempo de descanso.

3. No existe la posibilidad de establecer excepciones a la obligación de pedir el consentimiento expreso y personal del trabajador y a la adopción de medidas legales o administrativas adecuadas de protección de la libertad del mismo para negarse a un incremento (por encima del tope máximo del tiempo de trabajo semanal).

4. El trabajo de los médicos de los equipos de Atención Primaria puede considerarse trabajo nocturno y también como trabajo por turnos, con independencia de carácter continuo o discontinuo de sus prestaciones.

Señalemos que la Directiva Europea establece que para que una actividad determinada sea considerada tiempo de trabajo debe reunir tres requisitos: el trabajador debe permanecer en el trabajo, a disposición del empresario y en el ejercicio de su función. Estos tres requisitos, según interpreta el Abogado General no son acumulativos, sino autónomos entre ellos, pues aceptar los tres conjuntamente supondría admitir que la Unión Europea ha decidido intencionadamente marcar un retroceso en la política social comunitaria con respecto a la evolución de las políticas internas de los Estados miembros. Se diferencia entre los conceptos de disponibilidad aplicable a las guardias de presencia física y de localización aplicable a las guardias localizadas, remarcando sin embargo que el régimen de localización no puede considerarse tiempo de descanso pues, durante el mismo el trabajador no puede disponer de manera absoluta de su propio tiempo.

V. Solos y sin ayuda

Llegados a este punto expondremos las siguientes consideraciones que marcan la postura del SIMAP en el presente asunto:

1. La magnitud de la aberración que supone el hecho denunciado recogido por el Tribunal Autonómico en los antecedentes de hecho y que nos sitúa ante la existencia de una bolsa de esclavitud encubierta en la Unión Europea, claramente discriminatoria para un colectivo de personal.

2. La sorpresa e indignación ante la existencia del hecho denunciado por el SIMAP sólo es comparable con la sorpresa e indignación del silencio cómplice de organizaciones profesionales y sindicales mantenidas hasta el presente. La actual situación no olvidemos ha sido consensuada por los diferentes partidos políticos gobernantes y sus organizaciones sindicales afines. Alguien nos debería explicar como se puede compatibilizar la defensa de la jornada laboral de 35 horas semanales con la persistencia de colectivos con jornadas laborables ilimitadas, al disfrazarse su trabajo con eufemismos diversos.

3. Todo el proceso judicial ha sido costeado con las cuotas de los afiliados al SIMAP. El Tribunal Autonómico nos denegó la petición de justicia gratuita aduciendo que no es práctica habitual de la Unión Europea subvencionar actividades de colectivos sindicales. Los Colegios Oficiales de Médicos de la Comunidad de Médicos de la Comunidad Valenciana mostraron una absoluta falta de sensibilidad ante al problema ante una línea ya tradicional en dichas entidades no sólo de abstenerse en cualquier proceso reivindicativo de sus colegiados, sino incluso de boicotearlo. Los Colegios de Médicos Provinciales de Valencia y Castellón contestaron negativamente de forma taxativa a nuestra petición de ayuda económica o de otro tipo, mientras que el de Alicante simplemente ejerció el silencio administrativo.

4. La importancia concedida al tema por el Tribunal Comunitario al someterlo al Pleno, ubicado en la Grand Salle y someterlo a la auditoría pública de la judicatura alemana.

VI. Resumen

La naturaleza supraconstitucional de la legislación europea a la que está supeditada la normativa nacional, hace innecesario recalcar la importancia de lo expuesto. Como ejemplos cabría citar el llamado caso Bossman que ha permitido la libre circulación de profesionales del fútbol en la Unión Europea o el caso del residente extranjero de la Comunidad Valenciana que al conseguir su derecho a presentarse a las elecciones municipales ha obligado a la única modificación de nuestra actual Constitución Española.

Únicamente cabría añadir que:

- Es la primera vez que una Organización Sindical reivindica con claridad y con firmeza, de una forma seria y decidida, que debe cesar el comportamiento discriminatorio con los médicos acerca de sus condiciones laborales.

- La consecución de un resultado favorable condicionaría no sólo la consolidación del respeto debido a nuestra actuación profesional sino también la apertura de un mercado laboral más amplio para un colectivo con alto índice de paro.

- La mejora de las condiciones de trabajo de los médicos repercutiría de forma incontestable en no sólo el mantenimiento sino en el aumento de la calidad asistencial al usuario.

Dr. D. Juan Benedito Alberola

 

Revista "El Médico" 2001
 


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