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En la
actualidad existen cuatro comunidades autónomas en donde la colegiación es
voluntaria para los médicos que trabajan en
la
Administración Pública.
Es decir, en esas autonomías (Andalucía, Canarias, Extremadura y Cantabria),
asume la Administración las competencias que cumplen los colegios de médicos
en orden a garantizar el ejercicio de la profesión, asegurando la eficacia de su
actuación y asumiendo las eventuales responsabilidades derivadas del ejercicio.
Esto no ha sentado nada bien a los colegios de médicos que ven peligrar sus
intereses, que no siempre son los nuestros, si la medida se generaliza. Por eso,
han denunciado ante el Tribunal Constitucional la libre colegiación y en espera
de que dicho Tribunal se pronuncie ya se permiten defender en todos los foros la
ilegalidad, aunque deberían decir supuesta anticonstitucionalidad, de la
colegiación voluntaria. Es decir, afirman que las Leyes Autonómicas que
promulgan la libre colegiación son anticonstitucionales sólo porque los
presidentes y demás cargos directivos de los colegios de médicos así quieren que
sea.
Pero, a esto
que ya sabíamos, se le suman nuevas situaciones que vuelven a poner nerviosos a
aquellos que ven la colegiación obligatoria como un “modus vivendi”.
Afortunadamente la Comisión
Nacional de la Competencia
defiende que la colegiación obligatoria va en contra de las Directivas Europeas,
y recogiendo el guante de esta afirmación los técnicos encargados de realizar el
borrador de
la
nueva Ley
de la Función Pública Valenciana
incluyen entre sus puntos la posibilidad de la libre colegiación.
Las estructuras colegiales se han puesto manos a la obra para presionar
políticamente y parece que, si no hay un fuerte movimiento del colectivo médico
a favor de la libre colegiación, el punto que nos atañe no verá la luz en la
futura Ley. Además, han vuelto a publicitar una de esas encuestas y estudios
demográficos, en los que se permiten afirmar que la mujer médico es un 20% menos
rentable que el hombre médico, en donde afirman que más del 80% de los médicos
valencianos quieren la colegiación obligatoria.
Posiblemente
no resulta políticamente correcto decir que los colegios profesionales son
decimonónicos, reductos de un pasado lejano que nada tiene que ver con la
situación actual de nuestra profesión, pero si nos paramos a pensarlo, muchos de
nosotros llegaríamos a esa misma conclusión. Podría ser un reducto romántico,
inofensivo, representativo de nuestros predecesores y de la esencia de la
ciencia médica sino estuviera tan lejano de nosotros y tan centrado en la
actividad privada que le reporta beneficios y en su brazo de poder al erigirse
representante de todo el colectivo médico.
Evidentemente, si nuestro colegio de médicos realmente fuera defensor del
médico, hoy en día todos somos médicos asistenciales, se partiera la cara por
nosotros y porque cambiaran nuestras precarias condiciones laborales, nos
ofreciera apoyo, asesoría, formación, como puntos prioritarios de su campo de
actuación, creo que, aunque fuera voluntaria la colegiación, muchos médicos se
colegiarían. Pero el espectáculo que nos ofrece es desolador para la mayoría de
nosotros por el despilfarro de dedicación de esfuerzos y dinero a organizar
fiestas, rifas, viajes y auto bombo en sus publicaciones y congresos. Pero lo
peor es que existe total connivencia y dan capotadas ante los abusos que sufre
nuestra profesión, y nosotros mismos, sin actuar siquiera como un mediador en
nuestras reivindicaciones ni aportar ninguna solución útil.
Sólo por
centrar el tema de qué son los colegios profesionales me permito hacer un
pequeño inciso en una normativa reciente:
Los
colegios profesionales tienen una naturaleza jurídica:
Son
corporaciones de derecho público, dotadas de personalidad jurídica propia y con
plena capacidad de obrar para el cumplimiento de sus finalidades, que se
configuran como instancias de gestión de los intereses públicos vinculados al
ejercicio de una profesión determinada y como vehículo de participación de los
colegiados en la administración de estos intereses, sin perjuicio de que puedan
ejercer actividades y prestar servicios a los colegiados en régimen de derecho
privado (Ley 7/2006, de 31 de
mayo, del ejercicio de profesiones tituladas y de los
colegios profesionales, os lo recojo
la de Cataluña por ser de las más recientes).
Tienen una
finalidad que es la justificación de su existencia:
Los colegios
profesionales tienen como finalidad esencial velar por que la actuación de sus
colegiados responda a los intereses y necesidades de la sociedad en relación con
el ejercicio profesional de que se trate, y especialmente garantizar el
cumplimiento de la buena práctica y de las obligaciones deontológicas de la
profesión. Tienen también como finalidad la ordenación, representación y defensa
de la profesión y de los intereses profesionales de las personas colegiadas.
En su
condición de corporaciones de derecho público los colegios profesionales están
sujetos al régimen de responsabilidad patrimonial de las administraciones
públicas en lo concerniente al ejercicio de las funciones públicas atribuidas
por ley (Ley 7/2006, de 31 de
mayo, del ejercicio de profesiones tituladas y de los
colegios profesionales os lo recojo
la de Cataluña por ser de las más recientes)
Esta misma
Ley catalana en su disposición adicional cuarta ya recoge:
DISPOSICIÓN ADICIONAL CUARTA.
Efectividad de la colegiación voluntaria para los profesionales
médicos, odontólogos, farmacéuticos y de enfermería vinculados en exclusiva con
la Administración pública.
1. Para los
profesionales médicos, odontólogos, farmacéuticos y de enfermería al servicio de
las administraciones públicas cuyas funciones comprendan la realización de actos
profesionales que tienen como destinatarios inmediatos a los ciudadanos, la
efectividad de lo establecido por el artículo 38.2 requiere la declaración
previa del Gobierno mediante decreto a propuesta de los departamentos de la
Generalidad competentes en esta materia.
2. El
Gobierno debe dictar el decreto a que se refiere el apartado 1 después de haber
analizado la incidencia que la medida establecida por el artículo 38.2 puede
implicar para el interés público y el funcionamiento del sistema catalán de
salud.
Las leyes
autonómicas están cambiando, permitiendo en la reforma de su legislación que se
pueda reglamentar la colegiación voluntaria. Éste es el futuro lógico de la
colegiación, porque la mayoría de los médicos somos asistenciales y trabajamos
en la sanidad pública, ya sea ésta con gestión pública o privada. Por eso, es la
propia Administración la que debe garantizar que sus trabajadores, que además
son funcionarios del estado, cumplan con los requisitos necesarios para ejercer
su trabajo en preservar la salud de la población. La Administración puede y debe
hacer esa labor de vigilancia que antaño ejercían de forma exclusiva los
colegios de médicos.
Defendemos
la colegiación voluntaria porque creemos que es justa y que no deteriora en
absoluto a nuestra profesión.
Porque no
queremos costear más los gastos a un grupo de personas que consideramos ajenas
por la lejanía en sus planteamientos profesionales y vitales, y a las que por
fuerza nos vinculizan con la obligación de colegiarnos para poder ejercer
nuestra profesión y trabajar en la sanidad pública.
No podemos
permanecer pasivos, pensando que es inevitable esta vinculación, porque vamos a
perder posiblemente la única oportunidad en décadas. El Colegio de Médicos
ha lanzado su órdago ante la Conselleria de Sanitat y
la
Ganeralidat Valenciana:
tengo al colectivo médico pacificado y afirmo que más del 80% de los médicos
valencianos quiere la colegiación obligatoria.
Nosotros
decimos: no nos creemos que el 80% de los médicos valencianos rechacen la
posibilidad de que exista la colegiación voluntaria y es fundamental que siga
adelante
la nueva Ley
de la Función Pública tal y como está en el borrador: Incluyendo el articulado
que posibilita la colegiación voluntaria.
Si el tema
os interesa, sería bueno darle la máxima difusión a los compañeros. Nuestra
intención es recoger adhesiones mediante correos electrónicos para demostrar que
es un tema que nos importa y que queremos que se regule la colegiación
voluntaria en la Comunidad Valenciana. Si vuestra respuesta es numerosa y la
propuesta tiene el respaldo de un número importante de médicos y otros
facultativos remitiremos esta petición lo antes posible a la Conselleria de
Sanitat
Esperamos
vuestra respuesta.
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